En el año 1969 un grupo de jóvenes acompañados por el párroco don Manuel montaron el primer campamento en la zona de “la Peña”.
Durante unos años realizaron salidas en verano a zonas de montaña cercanas de la Rioja Alta (La Estrella, Peña Cerrada, Fuente el oro, Grañón)
En el año 1972 tomó las riendas otro sacerdote de la localidad, Chema, que comenzó a dar cuerpo a los campamentos tal y como los conocemos ahora.
Desde esas fechas se celebró ininterrumpidamente el campamento parroquial de Cenicero, siendo su primer emplazamiento fijo en “la Blanca”, en plena sierra de Cameros, junto a la localidad de Villoslada, en el verano de 1979.
Hasta el año 2004 el campamento estuvo organizado por la parroquia, coordinado y comandado por los diferentes sacerdotes que han prestado sus servicios en nuestra humanitaria Ciudad.
Se comenzaron a desarrollar en un principio dos campamentos, uno para chicos y otro para chicas, a la vez que se realizaba un campamento móvil para los más andarines, recorriendo durante unos días diferentes sierras de La Rioja.
El relevo de Chema lo tomó don Ángel, con el que hacia 1980 se realizaron ya mixtos.
A don Ángel le relevó José Luis, a este José Miguel, Diego, José Miguel y finaliza la etapa parroquial con don Ernesto. Siempre estuvo detrás don Higinio, ya que gracias a él podíamos contar esos 15 días de verano con el otro sacerdote.
En la etapa de don Ernesto, ya que entonces sólo contábamos con un sacerdote en la Ciudad y como consecuencia de su larga enfermedad, el grupo de jóvenes que formaba la asociación “El Refugio” comenzó a llevar el peso de la organización, que ya no lo ha dejado hasta estas fechas, desvinculando el campamento de la parroquia, pero siempre abiertos a la inestimable colaboración del párroco.
Desde el año 2004, la Asociación Juvenil “El Refugio” organiza en solitario los campamentos, con la colaboración imprescindible de todos los padres y madres, muy especialmente de los que realizan las labores de cocina, compra, montaje y mantenimiento.
Los campamentos se han desarrollado en diferentes localidades durante su historia, desde que tenemos constancia han sido las siguientes:
- “La Blanca”, Villoslada de Cameros
- Neila (Burgos)
- Vinuesa (Soria)
- Viniegra de Abajo
- Neila (Burgos)
- Fresneda (Burgos)
- Montenegro (Soria)
- Montenegro (Soria)
- “El Rajao”, Tobía
- “El Rajao”, Tobía
- Pradoluengo (Burgos)
- “Pilatoba” Villanueva de Cameros
- “Las Tinadas” Villoslada de Cameros
- “Las Tinadas” Villoslada de Cameros
- “Las Islas” Tobía
- “Las Tinadas” Villoslada de Cameros
- “Las Islas” Tobía
- Torrecilla de Cameros
- “Achichuelo” Villoslada de Cameros
- “El Rajao” Tobía
- “Las Tinadas” Villoslada de Cameros
- Villanueva de Pazuengos
- Villanueva de Pazuengos
- Villanueva de Pazuengos
- Villanueva de Pazuengos
- Villanueva de Pazuengos
- Torrecilla de Cameros
- Ventrosa
- Ventrosa
- Ventrosa
- Ventrosa
- Pipaona de Ocón
- Pipaona de Ocón
- “Prado Angelo” Valgañón
- Espinosa de los Monteros
- Ventrosa
- Ventrosa
- Ventrosa
- Bezares
- Bezares
- Bezares
- Suspendido por el Covid
- Cenicero (campamento urbano)
- Baños de Río Tobía
- Pipaona de Ocón
- Baños de Río Tobía
INFRAESTRUCTURAS
Hasta el año 2004, los campamentos se realizaban en pleno monte, en parajes inigualables, con el rio cerca y en plena naturaleza. Al principio ocupábamos los primeros días en construir las diferentes estructuras que se necesitaban, letrinas, basurero, mesas para comedor, cocina, etc. Todo ello aprovechándonos de la propia naturaleza, pero sin dañarla.
Los tiempos cambian, y en 1985 se estrena la primera cocina de madera, gracias a la colaboración altruista de Félix “peseta” y Paco “gorrión”, y que durante 20 años ha prestado su servicio, donde Maru, Conchi, Ricard, Juani, Maite, Asun, Dori, Marga, Ana, Merche, Marian, Ana… nos preparaban sus mejores platos.
Le llegó el tiempo de la jubilación a esa gran cocina, y aunque aún la aprovechamos durante unos años como almacén, en el año 2000 se construyó otra mucho más “elegante” con todo el mobiliario de acero inoxidable.
Otra inversión importante fue la carpa de comedor que se estrenó el año 1988.
Dos circunstancias obligaron a cambiar de formato. Por una parte, los “cacos” que una noche decidieron apropiarse de todo el material de la cocina, y por otra parte las leyes, cada vez más duras y más dedicadas a respetar el medio ambiente.
Por este motivo, el año 2004 se desarrolló por primera vez el campamento en una zona perteneciente a la Comunidad Autónoma, que ya contaban con instalaciones fijas, como cocinas, baños, duchas e incluso comedor y habitaciones.
Desde entonces, hemos seguido buscando localizaciones que nos permitieran combinar ambos tipos de campamento, montando nuestras tiendas y la carpa de comedor, para poder disfrutar de la naturaleza y del campo, pero utilizando una zona de acampada provista de un refugio que nos permita cumplir con unos niveles de sanidad y seguridad.
Durante estos últimos años hemos ido sustituyendo y renovando las tiendas de campaña y la carpa comedor, con la compra de nuevos modelos y retirando las ya muy deterioradas.
MONITORES
Muchos han sido los chicos y chicas de Cenicero que has pasado por la etapa de ser monitor del campamento. Durante muchos años, la experiencia de acudir como acampado servía como trampolín para ser monitor posteriormente.
Pepón, Mª Elena, Reyes, Picho, Cheche, Sergio, Coco, Merche, Pela, David, Emilio, Juanjo, Chus, Ana, Esteli, Dori, Charo, Mabel …
Llegó el momento de la necesidad de contar con el título de monitor de tiempo libre. Entonces Rubén, Iñaki, Carmelo, Laura, Aritz … tomaron el relevo.
Y avanzando con los tiempos, también tuvimos que contar con un jefe de campamento, y tras un año contratando a una persona de fuera, contamos con Eldha, a la que acompañaban en las labores de monitores Puri, Carol, Vivi, Mirian, Leyre, entre otros.
Con el tiempo, la plantilla ha ido cambiando. Hoy el campamento lo dirige Puri, apoyada por un grupo de monitores compuesto por Ana María, Ana, Ester, David, Diego, Juan, Dani, Víctor, Alberto, Marta… que en su momento fueron acampados.
Y en el futuro, esperamos que los acampados de hoy se animen a colaborar con la Asociación y tomen el relevo, para que el campamento siga celebrándose durante muchos años más.
COLABORADORES
Pero si algo hace especial a este campamento, es la colaboración de las madres y padres de los acampados, que prestan su apoyo voluntario a la hora de montar y desmontar, de cocinar, comprar materiales…
Sin esa colaboración, el campamento perdería parte de su esencia y se convertiría en uno más. Por ello, siempre agradecemos a todo aquel que está dispuesto a echar una mano su colaboración.
Deja un comentario