Campamento Hogwarts: Días 1 y 2

¡Hola familias!

Hace dos semanas que comenzó el Campamento de Baños de Río Tobía 2022 y todavía no hemos tenido tiempo para enseñaros fotos de estos días. Ha sido un año muy intenso y agotador, pero ahora que ya ha terminado, vamos a cumplir con lo prometido. Aquí tenéis el resumen y las fotos de los primeros días, para que vayáis degustándolas poco a poco.

Miércoles 6. El Andén 9 y 3/4

La espera, por fin, había terminado. Con los nervios a flor de piel, desayunamos rápidamente e hicimos un último repaso a la maleta. Tenía que estar todo, porque el Hogwarts Express salía enseguida. Con todo listo, llegamos al punto de encuentro: el Andén 9 y 3/4. Allí nos esperaban todos los profesores: Dumbledore, McGonagall, Snape, Hagrid… Uno tras otro, fuimos cruzando el andén y montándonos en el tren. El viaje fue corto y enseguida llegamos a nuestro destino, el albergue de Baños de Río Tobía Colegio de Magia y Hechicería de Hogwarts.

El primer día fue calmado. Primero hicimos unos juegos de presentación para ir conociéndonos y, al terminar, nos dividimos en grupos para ir ocupando las tiendas donde íbamos a dormir.

Después de comer, tocó ir de compras. El lugar no podía ser otro que el Callejón Diagon. Allí, fuimos recorriendo las tiendas y «comprando» los utensilios que todo estudiante de magia necesita: varita, capa, escoba voladora, cuaderno para anotar los hechizos y estuche.

Con todo listo, y tras el turno de la ducha y la cena (ensalada y lomo), llegó el momento de conocer la casa a la que pertenecíamos. El Sombrero Seleccionador apareció de súbito en el comedor y leyó la mente a cada uno para decirnos nuestro destino: Gryffindor, Hufflepuff, Ravenclaw o Slytherin.

Jueves 7. El barranco y las pociones

Las emociones fuertes llegaron pronto. Sin casi tiempo para acomodarnos en el Colegio, tuvimos que preparar la mochila y subirnos de nuevo a un autobús que nos llevó a lo alto de la montaña. Llegamos a Pedroso, donde los monitores de Moscaventur nos recibieron con arneses y neoprenos para comenzar el descenso del barranco. Entre paredes, rocas, cascadas, pozas y toboganes naturales fuimos descendiendo hasta llegar a la salida.

Mientras los mayores superaban su miedo a las alturas, los pequeños se quedaron en Hogwarts preparando unas riquísimas pociones y unos calderos chorreantes de colores con los que customizamos nuestras camisetas.

Comimos macarrones con salchichas y, por la tarde, nos reunimos todos en Bobadilla para descansar a la orilla del río, aunque alguno seguía con ganas de agua.

A la noche, después de cenar unos riquísimos «pollos tailandeses», nos pusimos a jugar a la «velada de los globos». Entre bailes, imitaciones, declaraciones de amor, vergüenza, risas… y muchas culetadas, fuimos poco a poco yendo a dormir.

Seguid atentos al blog estos días…

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