Campamento Urbano 2021

¡Hola a todos!

Antes de nada, disculpad las tardanza de esta entrada de blog. Habéis tenido que esperar muchos días para ver las fotos de este campamento, pero hoy por fin están aquí para rememorar los días que pasamos.

La pandemia, que ya nos obligó hace un año a cancelar nuestro campamento por primera vez en 50 años, amenazaba como hacerlo de nuevo. Sin embargo, no sin pocas vueltas, decidimos reconvertirlo para que este verano los niños y niñas de Cenicero podrían disfrutar de unos estupendos días de diversión.

Pensamos que iba a ser una buena oportunidad instalarnos en Cenicero. Siempre estamos en busca de parajes para descubrir y quizás haya algunos cercanos que nuestros peques todavía no conocían. Tuvimos que renunciar a nuestras noches de tienda de campaña y ya tenemos ganas de meternos en el saco de dormir. También pensamos en apoyar a la hostelería del pueblo con las comidas. Metimos todo en una coctelera con mucha ilusión y salió nuestro Campamento Urbano Cenicero 2021.

Empezamos el lunes 12 de julio desde el Parque Santa Ana, donde montamos nuestro añorado tipi e hicimos unos juegos para conocernos. Después, bajamos al regadío para hacer una gymkhana entre las huertas de los vecinos y vecinas de Cenicero. De vuelta, preparamos un menú digno de estrella Michelin con Álvaro y Noelia (¡Muchas gracias por todo!): ensaladilla rusa con mayonesa de aguacate y aire de lima, costillas a baja temperatura con salsa barbacoa y patatas y cremoso de yogur con tierra de galletas, esponja de sandía y helado. Por la tarde, jugamos a los misiles para acabar el día.

El martes los monitores se convirtieron en pescadores, así que salimos de excursión hasta la desembocadura del río Najerilla para que podrían demostrarnos sus dotes con la red. Tras un refrescante baño, seguimos la marcha hasta el azud, donde comimos unos Macarrones y filetes de lomo. Luego nos colocamos una venda en los ojos y recorrimos el sorprendente Sendero de los Sentidos antes de ponernos la mochila para emprender el viaje de vuelta a Cenicero.

El miércoles los monitores aparecieron con buzo y sombrero de paja: el día de los agricultores. Nada más empezar el día, fuimos hasta la ventana de nuestra compañera Izaro para cantarle el cumpleaños feliz. A la vuelta, ¡alguien había llegado al Parque Santa Ana! Las chicas de La Huerta de Rizos nos prepararon un taller con el que hicimos una pequeña huerta en un cajón de madera. ¿Cómo van vuestros cultivos? Después comenzamos los preparativos del Lipdub que grabamos por la tarde, después de llenar la tripa con unas riquísimas lentejas y albóndigas. ¡Nos os perdáis nuestra versión de La Venda!

El jueves volvimos a salir de excursión, aunque esta vez en autobús. Fuimos hasta la Granja Escuela El Carrascal, donde nos explicaron cómo era la vida de los animales de la granja y pudimos aprender muchas curiosidades de ellos. ¡Y pudimos montar en pony y hacer carreras de tractor a pedales! De regreso a Cenicero, comimos una paella en las piscinas y, por la tarde, hicimos juegos y estrenamos nuestro tobogán acuático.

El viernes, último día y las monitoras llegaron vestidas de exploradoras. ¡Otra excursión! Fuimos hasta el Pantano de El Rasillo, donde pasamos un día estupendo bañándonos, navegando en pedaletas y recargando pilas con un bocadillo. ¡Día campestre total! Volvimos a Cenicero donde nos despedimos repartiendo nuestros tradicionales diplomas y el regalo de campamento. ¡Qué buenos días pasamos, qué suerte de grupo! ¡Muchas gracias chicos y chicas y hasta el año que viene!

Y a los papás, muchas gracias por confiar en nuestra asociación en un año tan complicado. Acabamos encantados y ya estamos deseando que llegue el campamento el próximo verano, ojalá ya sea como siempre y volvamos a nuestras tiendas de campaña.

¡Muchas gracias a todos!

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