¡Hola a todos!
El sábado amanecimos en Tricio. Después de despertarnos y recoger nuestro campamento itinerante, visitamos la Ermita de Nuestra Señora de los Arcos en la que nuestra guía nos explicó el esplendor de la cerámica de Tritium Magallum y pudimos contemplar capiteles de la época de los romanos, tumbas de todas las épocas, pinturas de estilos románico y bizantino, estelas romanas, etc.
Al finalizar la visita, empezamos la marcha de vuelta al campamento y nuestra primera parada fue Manjarrés. Allí llevamos a cabo nuestro particular juego del palillo en el que, como ya sabéis, nuestros acampados intercambian su palillo inicial por objetos que la gente del pueblo les ofrezca a cambio. Después, bajo nuestras gorras al sol, llegamos al campamento, justo a tiempo para degustar una riquísima paella de carne.
Tras el tiempo libre, nos dividimos en grupos y realizamos un pequeño taller de decoración de mochilas y bolsas que, por cierto, finalizó con diseños muy originales…¡tenemos unos auténticos artistas!. Después de las duchas y de probar nuestras particulares «patatas rusas» con pimientos y pechugas, estalló «La guerra del silencio», un juego que consistía sobre todo, en ser habilidoso al mítico piedra-papel-tijera.
Para terminar el día, cantamos la canción del saco y…¡a dormir!
Deja un comentario