¡Hola a todos!
El amanecer en Daroca vino acompañado de un baño de rocío. Cuando nos quitamos las legañas, desayunamos unos batidos de chocolate con bollos con pepitas de chocolate y recogimos las tiendas a contrarreloj para llegar a tiempo al parque de Campo Activo, donde nos esperaba una mañana cargada de actividades.
Allí, las monitoras del parque nos dieron las instrucciones de seguridad para poder superar con éxito las pruebas que teníamos que hacer, no aptas para gente con vértigo. Nos pasamos la mañana entera entre tirolinas, mosquetones, puentes colgantes…
Una vez superados todos los circuitos -muchos se atrevieron incluso con el rojo, el más complicado- pudimos disfrutar de un rato libre para probar otras actividades que hay en el parque, como tiro con arco, colchonetas, una mina, fútbol y muchas más.
Tras comer ensalada de pasta y fruta variada de postre, nos cargamos las mochilas a la espalda y emprendimos el camino de vuelta al campamento.
La marcha, a pesar del calor, fue agradable y divertida, y a media tarde ya estábamos en Bezares. El resto de la tarde pudimos descansar y ducharnos con tranquilidad antes de ir a cenar hamburguesas al gusto.
Por la noche, tuvimos sesión de cine. Este año la película elegida fue Wonder. Cuando acabó, nos metimos al saco para recuperar fuerzas para los tres días que había por delante.
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