Hola a todos!
Aun estamos despegándonos del soniquete argentino de ayer, pues estuvimos descubriendo el país del mate. Después de desayunar, salimos de ruta para la Patagonia; bueno, en realidad fuimos al pueblo de Alesón. Al llegar, almorzamos y nos pusimos a jugar a una gymkhana de conocimiento del pueblo para conocer todos sus secretos. Como no podía ser de otra manera, acabamos pidiéndole a los alesoneros que nos hicieran un huevo frito para almorzar como prueba final.
Cuando acabamos, el premio no era un baño en el océano Atlántico pero las piscinas de Alesón no tenían mucho que envidiarle. Comimos bocadillos de lomo con queso o pimientos y tarta de postre para celebrar el cumpleaños de nuestra Clara.
Disfrutamos de una tarde de juegos y baños en la piscina y volvimos al campamento directos a la ducha. La cena fue un riquísimo asado argentino que la música alargó hasta la hora de meternos al saco, no sin antes abrir el buzón y cantar eso de “cuando el día ya termina…”
¿Próxima parada?
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